jueves, 23 de enero de 2014
miércoles, 22 de enero de 2014
•“Cuando se alcanza el verdadero conocimiento, entonces la voluntad se hace sincera; cuando la voluntad es sincera, entonces se corrige el corazón [...]; cuando se corrige el corazón, entonces se cultiva la vida personal; cuando se cultiva la vida personal, entonces se regula la vida familiar; cuando se regula la vida familiar, entonces la vida nacional tiene orden; y cuando la vida nacional tiene orden, entonces hay paz en este mundo. Desde el emperador hasta los hombres comunes, todos deben considerar el cultivo de la vida personal como la raíz o fundamento”.
sábado, 11 de enero de 2014
Descubierta en Alemania una nueva especie de dinosaurio enano
Se trata de un saurópodo vegetariano que vivía en la cuenca de la Baja Sajonia
EUROPA PRESS Madrid 7 JUN 2006 - 20:06 CET
Un grupo de investigadores de la Universidad de Bonn (Alemania) ha descubierto los restos de una nueva especie de dinosaurio enano en el norte de lo que hoy en día es Alemania. Los autores de la investigación, cuyas conclusiones aparecen esta semana publicadas en la revistaNature, creen que este pequeño dinosaurio, un saurópodo vegetariano bautizado Europasaurus holgeri, vivió en una isla durante el periodo del Jurásico Superior, lo que lo convierte en el primer ejemplo conocido de un ejemplar de dinosaurio enano que habita en una isla.
Los científicos estudiaron los restos de unos 11 saurópodos encontrados en los lechos marinos del periodo Kirnmeridgiense en el norte de Alemania. El Europasaurus holgerihabitó esta zona hace 154 mollones de años.
Un tercio del tamaño de sus primos
Los investigadores dedujeron de las medidas de estos ejemplares, de entre 1,7 y 6,2 metros de largo, que eran dinosaurios jóvenes, pero la histología ósea indicó que eran adultos enanos y, por tanto, que estaban ante el hallazgo una nueva especie. Tienen aproximadamente un tercio del tamaño de sus parientes conocidos más cercanos.
Según los investigadores, debido a que la Europa Central de los tiempos del Jurásico se encontraba sumergida bajo el mar es probable que estos dinosaurios enanos vivieran en una de las grandes islas que rodeaban la cuenca de la Baja Sajonia, un distrito al norte de Alemania.
Los autores explican que en este lugar, el aislamiento físico y los recursos limitados podrían haber favorecido la supervivencia de dinosaurios más pequeños con menos necesidades alimentarias.
martes, 7 de enero de 2014
Hallada en Egipto la tumba de un médico de los faraones
La tumba encontrada en Egipto pertenece a uno de los grandes doctores de la época en la que se construyeron las pirámides
RICARD GONZÁLEZ El Cairo 23 OCT 2013 - 14:01 CET31
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Detalle de la tumba funeraria de un médico real encontrada en Egipto por un equipo de arqueólogos checo / AFP
La necrópolis de Abu Sir, situada a las afueras de El Cairo, ya cuenta con un nueva atracción para los amantes de la egiptología. Se trata de la tumba de un médico real que data de la V dinastía del Imperio Antiguo (2686-2181 a.C.), y que ha sido descubierta por un equipo de arqueólogos checo, según ha informado el Ministerio de Antigüedades de Egipto.
El sepulcro ocupa una superficie de 14 por 21 metros, tiene una altura de cuatro metros, y está construido en piedra caliza. A partir de las inscripciones grabadas en la puerta, se ha podido saber que el monumento funerario pertenece a Shepseskaf Ang, el jefe del equipo de médicos reales, y que ocupaba una posición de un elevado estatus social en la sociedad egipcia de hace unos 4.000 años.
“Este descubrimiento es importante porque esta es la tumba de uno de los grandes doctores del tiempo en el que se construyeron las pirámides, y era uno de los médicos más estrechamente vinculado con el faraón”, declaró en un comunicado público Ibrahim Alí, el ministro de Antigüedades de Egipto. Esta es la tercera tumba de un facultativo que se descubre en la necrópolis de Abu Sir, donde se encuentran varias pirámides dedicadas a faraones pertenecientes a la V dinastía.
La estructura de la sepultura consiste en un amplio patio interior, una falsa puerta de entrada, y ocho cámaras mortuorias dedicadas a Shepseskaf Ang y a sus familiares. Entre los títulos que ostentaba el médico figuran el de “Sacerdote de Ra (el Dios del Sol)”, y “Sacerdote de Khnum (el Dios del Nilo), lo que da idea de su distinguida posición social. Los expertos del Ministerio de Antigüedades consideran que Shepseskaf Ang ejerció de facultativo de varios faraones pertenecientes a la V dinastía.
El director de la misión de arqueólogos checos Miroslav Barta explicó que las sepulturas individuales de la necrópolis de Abu Sir fueron construidas a partir de la mitad de la V dinastía, por lo que datan de hace aproximadamente unos 4.000 años. Además de esta última sepultura, en este yacimiento arqueológico se han encontrado numerosos monumentos funerarios dedicados a varios sacerdotes y altos funcionarios que trabajaron en la construcción de las pirámides y los templos en homor del Dios Ra.
Barta considera que aún es posible descubrir nuevas tumbas y momias en la necrópolis de Abu Sir, en la que el Instituto Checo de egiptología, asociado a la Facultad de las Artes de la Universidad de Praga, lleva a cabo excavaciones desde el año 1976.
Abu Sir está situada en la provincia de Giza, unos pocos kilómetros al norte de las pirámides de Sakkara, y sirvió de cementerio para la clase dirigente de la antigua capital egipcia de Memfis. El recinto cuenta con 14 pirámides, la mayoría pertenencientes a faraones de la IV dinastía, además de varios templos dedicados al Dios Ra. En este yacimiento se encontraron una gran cantidad de papiros del Antiguo Imperio, muchos de los cuales fueron adquiridos por museos europeos, donde se exhiben actualmente.
Detalle de la tumba funeraria de un médico real encontrada en Egipto por un equipo de arqueólogos checo / AFP
La necrópolis de Abu Sir, situada a las afueras de El Cairo, ya cuenta con un nueva atracción para los amantes de la egiptología. Se trata de la tumba de un médico real que data de la V dinastía del Imperio Antiguo (2686-2181 a.C.), y que ha sido descubierta por un equipo de arqueólogos checo, según ha informado el Ministerio de Antigüedades de Egipto.
El sepulcro ocupa una superficie de 14 por 21 metros, tiene una altura de cuatro metros, y está construido en piedra caliza. A partir de las inscripciones grabadas en la puerta, se ha podido saber que el monumento funerario pertenece a Shepseskaf Ang, el jefe del equipo de médicos reales, y que ocupaba una posición de un elevado estatus social en la sociedad egipcia de hace unos 4.000 años.
“Este descubrimiento es importante porque esta es la tumba de uno de los grandes doctores del tiempo en el que se construyeron las pirámides, y era uno de los médicos más estrechamente vinculado con el faraón”, declaró en un comunicado público Ibrahim Alí, el ministro de Antigüedades de Egipto. Esta es la tercera tumba de un facultativo que se descubre en la necrópolis de Abu Sir, donde se encuentran varias pirámides dedicadas a faraones pertenecientes a la V dinastía.
La estructura de la sepultura consiste en un amplio patio interior, una falsa puerta de entrada, y ocho cámaras mortuorias dedicadas a Shepseskaf Ang y a sus familiares. Entre los títulos que ostentaba el médico figuran el de “Sacerdote de Ra (el Dios del Sol)”, y “Sacerdote de Khnum (el Dios del Nilo), lo que da idea de su distinguida posición social. Los expertos del Ministerio de Antigüedades consideran que Shepseskaf Ang ejerció de facultativo de varios faraones pertenecientes a la V dinastía.
El director de la misión de arqueólogos checos Miroslav Barta explicó que las sepulturas individuales de la necrópolis de Abu Sir fueron construidas a partir de la mitad de la V dinastía, por lo que datan de hace aproximadamente unos 4.000 años. Además de esta última sepultura, en este yacimiento arqueológico se han encontrado numerosos monumentos funerarios dedicados a varios sacerdotes y altos funcionarios que trabajaron en la construcción de las pirámides y los templos en homor del Dios Ra.
Barta considera que aún es posible descubrir nuevas tumbas y momias en la necrópolis de Abu Sir, en la que el Instituto Checo de egiptología, asociado a la Facultad de las Artes de la Universidad de Praga, lleva a cabo excavaciones desde el año 1976.
Abu Sir está situada en la provincia de Giza, unos pocos kilómetros al norte de las pirámides de Sakkara, y sirvió de cementerio para la clase dirigente de la antigua capital egipcia de Memfis. El recinto cuenta con 14 pirámides, la mayoría pertenencientes a faraones de la IV dinastía, además de varios templos dedicados al Dios Ra. En este yacimiento se encontraron una gran cantidad de papiros del Antiguo Imperio, muchos de los cuales fueron adquiridos por museos europeos, donde se exhiben actualmente.
jueves, 2 de enero de 2014
Hallados nuevos restos de neandertal en la Cova Negra de Xàtiva
Con 25 piezas, la cueva setabense ha generado una de la colecciones más ricas de la península
EFE Valencia 29 OCT 2013 - 16:53 CET
El profesor Valentín Villaverde en la Cova Negra de Xàtiva en una imagen cedida por la Universitat. / EUROPA PRESS
Un equipo de arqueólogos -dirigido por el catedrático de Prehistoria de la Universitat de València (UV) Valentín Villaverde- ha hallado tres nuevos restos fósiles de neandertales en el yacimiento del Paleolítico medio de la Cova Negra de Xàtiva (Valencia) durante la campaña de excavaciones arqueológicas que se ha desarrollado durante este mes. En concreto, los trabajos han permitido el descubrimiento de un fragmento de parietal de un individuo adulto, un fragmento craneal infantil y un premolar infantil.
Los resultados de la reciente campaña han sido presentados este martes en la Universitat por el vicerrector de Investigación y Política Científica, Pedro Carrasco; el profesor Valentín Villaverde; y el arqueólogo municipal de Xàtiva, Ángel Velasco. También ha asistido el alcalde de la capital de la Costera y presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus.
Carrasco ha destacado la labor investigadora de Villaverde como un "referente" de la Universitat de València por su solidez, su liderazgo para conseguir fondos de investigación y por la relevancia de sus resultados. "El proyecto Prometeo que hoy presentamos también es uno de los más importantes y especialmente remarcable porque proviene del ámbito de las humanidades", ha recalcado el vicerrector.
Los tres nuevos fósiles de neandertal se han encontrado "en el paquete superior del relleno sedimentario, que engloba niveles que corresponden a la parte superior de la secuencia documentada en el yacimiento", explica el investigador. En consecuencia, "su cronología no es precisa, sin embargo, sí que es posible correlacionarlos con otros restos encontrados en las excavaciones de los años cincuenta del pasado siglo y con alguno de los restos descubiertos en las campañas de los años ochenta". "Su morfología es inequívoca y remite con claridad a las poblaciones neandertales del Pleistoceno superior", puntualiza.
Para Villaverde es importante señalar que los dos restos craneales hallados presentan marcas en su cara externa. "En un caso parecen producidas por el mordisqueo de un animal y en el otro, probablemente, fueron realizadas con algún útil cortante, lo que podría estar en relación con la manipulación del cráneo, ya sea por canibalismo o con fines rituales", argumenta.
Valentín Villaverde asegura que el material fósil de la Cova Negra "configura una de la colecciones más ricas de restos humanos neandertales de la península ibérica, con 25 piezas, y que presenta como peculiaridad el elevado número de restos infantiles documentados".
Hasta el momento, el conjunto está formado por un número mínimo de siete individuos, de los que dos corresponden a adultos, uno a un adolescente y cuatro son infantiles. De hecho, este yacimiento es el tercero en la península ibérica con un mayor número de individuos identificados después de la cueva del Sidrón de Asturias y uno de los más destacados de Europa y Oriente Próximo.
Descubierto el calendario maya más antiguo en unas ruinas de Guatemala
Las inscripciones estaba soterradas desde hace siglos en un habitáculo a un metro de la superficie
Sus códigos refutan el supuesto de que el mundo se acabará en 2012, según los descubridores
EL PAÍS México 12 MAY 2012 - 00:05 CET34
Entrada a la habitación de Xultún donde se halló el calendario. / T. TURNER (EFE)
En el año en que la antigua civilización maya se ha puesto de moda por su supuesta previsión de un cataclismo para el 21 de diciembre de 2012, un nuevo hallazgo de restos de esta cultura ha impactado al mundo de la arqueología. En la ciudad-ruina de Xultún, en Guatemala,se ha descubierto una pequeña habitación soterrada que alberga el calendario astronómico maya más antiguo que se haya conocido.
Y, cómo no, los científicos que lo han encontrado han tenido que responder a la pregunta maya más de actualidad. ¿Hay alguna pista nueva sobre el fin de los días en la próxima Navidad? De acuerdo con las explicaciones de uno de los científicos que forman parte del hallazgo, el arqueólogo William Saturno, de la Universidad de Boston, en este calendario no hay rastro del apocalipsis; es más, afirma que han detectado una novedad que contradice la posibilidad de que los mayas previesen esta fecha -o cualquier otra- como el punto final del mundo. En los restos del calendario han identificado 17 ciclos astronómicos, en vez de los 13 acostumbrados, y ello desmontaría la teoría de que las viejas averiguaciones mayas hayan previsto el caos definitivo para 2012.
En realidad, lo notable del descubrimiento no tiene tanto que ver con el apocalipsis como con otros factores menos cinematográficos pero que probablemente interesen más a los entendidos. Los expertos involucrados en el hallazgo, Saturno y David Stuart, de la Universidad de Austin, resaltan que lo más asombroso es cómo se han podido conservar estas pinturas primitivas -en las que está plasmado el calendario- en un habitáculo que ha pasado siglos enterrado a un metro de la superficie.
La estructura fue descubierta en 2010 por Max Chamberlain, un estudiante del equipo de Saturno, que estaba siguiendo las trincheras abiertas por saqueadores a través de la ciudad de Xultún, escondida en la selva de la zona de Petén, un territorio de ruinas de 16 kilómetros cuadrados de extensión descubierto en 1915 por el el arqueólogo estadounidense Sylvanus Morley (1883-1948).
Además de lo extraordinario de que los restos se encontrasen en buen estado, los investigadores inciden en la importancia de la antigüedad del calendario, fechado en el siglo 9 d.C., según informa la revista Science, y también anotan lo novedoso del soporte. "Lo más interesante es que ahora vemos que los mayas estaban haciendo estos cálculos cientos de años antes de que se registraran en los códices, en lugares que no eran libros", ha valorado el arqueólogo Saturno en sus apreciaciones académicas sobre el descubrimiento, alejadas ya del debate sui generisdel fin del mundo, que, en sus palabras, es una polémica "manipulada", dado que, de acuerdo con su tesis, el calendario maya no tiene término, es un ciclo que donde acaba vuelve a empezar y se perpetúa millones de años.
Dicha hipótesis, que corta las ilusiones o los temores de los aficionados a las teorías más fatalistas, coincide con la expresada en 2011 en un foro de expertos mayistas organizado el pasado otoño en Chiapas por el mexicano Instituto Nacional de Antropología e Historia. La conclusión común de los conocedores de la ciencia maya -astrofísicos, historiadores, epigrafistas [es decir, intérpretes de inscripciones], arqueólogos- fue que las leyendas del fin del mundo en 2012 son "descontextualizaciones" de elementos de una cultura antigua que, básicamente, tienen que ver con el "desasosiego" de la sociedad contemporánea, avivado por problemas como "la inestabilidad político-económica o el cambio climático".
En aquellas conferencias se ofrecieron distintos detalles sobre la cuestión del cataclismo maya. Erik Velásquez, del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, la mayor universidad mexicana, comentó que las profecías apocalípticas empezaron en los años 70 al hilo de un libro escrito por un escritor llamado Frank Waters que, según Velásquez, hizo una mezcolanza de creencias con mucho tirón. "Así se inició toda una secuencia de literatura de la Nueva Era, oNew Age, que ha crecido con el paso de los años generando grandes dividendos y satisfaciendo la necesidad de mucha gente de creer, pero sin ningún sustento académico", expuso el científico.
Los expertos creen que las ideas sobre un cataclismo en 2012 son propias del "desasosiego" de la sociedad actual
Velásquez y otro académico, Sven Gronemeyer, hicieron hincapié en que la civilización maya tenía una concepción cíclica del tiempo. "De ninguna manera pensaron que el mundo se acabaría en 2012", sentenció Velásquez. Otro colega científico que estuvo en el foro, el astrofísico, Jesús Galindo, también de la UNAM, le quito peso al rumor ancestral de que nos quedan solo unos pocos meses sobre la faz de la tierra. Afirmó que es vano fabular con que un cometa nos "extermine", porque estos fenómenos no se pueden predecir con ninguna exactitud, y tampoco compartió la opción de que una serie de erupciones solares achicharren nuestro planeta: "eso sucede cada 11 años, pero por suerte tenemos un escudo magnético que evita que nos afecte", argumentó. El doctor Galindo, al igual que sus compañeros y que los responsables del nuevo hallazgo en Guatemala, no cree que los mayas pudiesen prever una hecatombe natural que nos borrase de golpe y plumazo de la existencia el próximo 21 de diciembre, tres días antes de la cena de Nochebuena: "No hay posibilidad de que nadie plantee un fin del mundo", aseveró en el foro el científico mexicano; "ni los mayas ni la ciencia actual":
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